3 RAZONES POR LAS QUE ESCOGÍ DEDICAR MI VIDA AL TURISMO Y NO ME ARREPIENTO

3 RAZONES POR LAS QUE ESCOGÍ DEDICAR MI VIDA AL TURISMO Y NO ME ARREPIENTO

Recuerdo que cuando tenía 17 años y debía empezar la universidad tenía un dilema. Me gustaban mucho los negocios, pero sentía un gran deber de ayudar a las personas. Me sentía un poco egoísta al escoger una carrera como Negocios Internacionales, en la que en la mayoría de las ocasiones se trata de enriquecer una empresa.

Un profesor del colegio, que ha sido siempre un gran consejero, me dijo que en vez de pensar en cuál carrera elegir, debería pensar en lo que en realidad podía o no hacer con ella: ¿Podría mezclar mis gustos y mis pasiones para crear algo o unirme a un proyecto que tuviera un impacto positivo, que ayudara a la gente? En ese momento yo no pensaba en el turismo como una opción de vida, pero hoy que me dedico a ello, me doy cuenta que cumplí exactamente lo que él me aconsejó.

Terminé estudiando Negocios Internacionales, luego una tecnología en Guianza Turística y ahora dedico mi vida al turismo. Aquí están las 3 razones por las que escogí este sector y no me arrepiento:

1. Disfrutar cada día del trabajo

Estoy convencido que no estoy hecho para trabajar en una oficina todos los días. Eso lo sabía desde un principio. En el 2018 empecé un proyecto llamado NOMAD, que ofrece experiencias culturales y de naturaleza en Antioquia. Gracias a esto puedo (y debo) estar constantemente en búsqueda de nuevas experiencias que mis clientes puedan disfrutar. Esto quiere decir que mi trabajo en cierta medida es explorar, algo que me encanta. Caminar por bosques, quebradas y montañas, pensando cómo puedo crear momentos inolvidables para otras personas es algo que me apasiona y que le agradezco todo el tiempo a esta profesión. Además, la interacción que tengo con otras culturas me enseña cosas todos los días, mis clientes me enseñan nuevas formas de ver la vida.

2. Generar progreso en comunidades

Me he dado cuenta del efecto que pueden tener las actividades turísticas en los destinos. En este punto es donde pude resolver el dilema que tenía en un principio. Por medio del turismo he podido conectar personas de mundos muy diferentes, que con toda seguridad nunca llegarían a conocerse. Al llevar nuevas personas a las comunidades con las que trabajo, se generan conexiones, ambas partes obtienen conocimiento y logran un intercambio de saberes culturales. Al mismo tiempo, el turista genera un derrame económico en el lugar y termina beneficiando a personas que de verdad están en condiciones vulnerables.

El mejor ejemplo de esto lo estoy viviendo actualmente. Con la crisis del coronavirus, decidí gestionar algunos mercados para el barrio El Faro, donde hago una de mis experiencias, y su gente es la principal protagonista de esta. Contacté a todas las personas que han visitado este lugar, contándoles lo mal que la gente del barrio la está pasando. Finalmente, terminamos juntando 183 mercados que recibieron las personas en mayor necesidad y llevamos un poco de alivio en un momento de mucha incertidumbre y deficiencia económica. Al ir haciendo las donaciones las personas me mencionaban que se sentían felices de ayudar una comunidad que los había recibido calurosamente, de la cual habían aprendido un montón y de donde se llevaron emocionantes recuerdos.

3. Transformar la imagen de Colombia

Más del 90% de mis clientes son extranjeros. Cada uno de ellos llega al país con una imagen. Mi tarea es entenderla y asegurarme que se vayan con experiencias e historias que los acerquen a la realidad. No es un secreto que aún nuestro país cuenta con una mala reputación, en ciertas áreas, en el exterior. Sin embargo, a través de la interacción con personas de otros países me he dado cuenta como poco a poco esta imagen se va cambiando positivamente. Esto, en últimas, termina beneficiando mucho al país, cada vez más personas vienen, se genera mayor derrame económico y aumenta nuestro sentido de pertenencia frente a las maravillas naturales y culturales de Colombia.

Aun con el turismo reducido a cero actualmente, no me arrepiento de haber escogido este sector para emprender. Estoy convencido que saldremos adelante y que será el turismo, una vez superado el virus, una de las industrias que mayor aportará a la recuperación de la economía y del bienestar de nuestro país.